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Una encuesta realizada recientemente sobre la prevalencia de la hiperhidrosis (sudoración excesiva en palmas y/o axilas y/o plantas de los pies) y su impacto en la calidad de vida, demostró que esta condición causa molestias e interfiere en el desarrollo de las actividades diarias.

Según los mismos pacientes, se ven afectados en un:
• 68% cuando conocen nuevas personas.
• 58% reconocen limitaciones en el lugar de trabajo.
• 55% en su relación con otras personas.
• 39% baja eficiencia en el trabajo.

Por otro lado:
• El 50% de los pacientes debe cambiar de ropa 2 o más veces en el día.
• El 20% tiene que tomar 2 o más baños al día.
• El 72% siente menos confianza en si mismos y el 51% tuvo que cambiar sus actividades cotidianas o recreativas en función de la hiperhidrosis.

Existe tratamiento quirúrgico para esta patología, con alivio prolongado de las molestias, pero está asociado al riesgo quirúrgico anestésico y/o de los riesgos comunes a toda intervención quirúrgica; sumado a un “efecto compensatorio” en un 54 a 90% de los casos.

La aplicación local de Toxina Botulínica, logra una reducción del sudor.
La duración del efecto terapéutico ha variado de 4 a 10 meses, con un promedio de 6 meses, dependiendo de la dosis utilizada, de la técnica de aplicación y de cada paciente.

La aplicación de Toxina Botulínica en el tratamiento de la hiperhidrosis se considera un procedimiento rápido, seguro y eficaz.

El 92% de los pacientes tratados con Toxina Botulínica, comentaron estar satisfechos con los resultados, 2 semanas después de la aplicación.
El promedio de producción de sudor 8 meses después de la aplicación, presentó una reducción del 50%.

Dr. Federico Ballario