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La hiperhidrosis es un exceso de sudoración superior al normal. Puede afectar a toda la superficie corporal o estar localizada en axilas, palmas o plantas. Esta enfermedad generalmente comienza a manifestarse en la adolescencia, con el desarrollo hormonal pudiendo interferir de modo significativo en la calidad de vida, ya que afecta a las actividades diarias de los pacientes, sus relaciones sociales, personales, y al ámbito laboral.

¿Qué solución se ofrece?

La inyección superficial de toxina botulínica consigue bloquear el neurotransmisor que da la orden a las glándulas de segregar sudor. Es una solución fácil que se realiza en unos 20-30 minutos y que consiste en infiltrar pequeñas dosis de bótox en la dermis cubriendo toda la zona a tratar. La aplicación selectiva en las zonas con una sudoración mayor, permite poder actuar únicamente en las áreas que presentan más hiperhidrosis, y evitar así posibles efectos secundarios.

En axilas prácticamente no es doloroso, pero se puede usar una anestesia en crema para hacer más confortable el tratamiento.

La técnica no necesita ningún cuidado especial antes o después y tras la infiltración el paciente se reincorpora a su rutina habitual de manera inmediata.

¿Cuánto dura el tratamiento?

Se trata de un bloqueo temporal con un efecto duradero de 8 meses. El efecto se empieza a notar a comienza a notar a los pocos del tratamiento con una disminución de sudor, prácticamente total.